Límites

Límites
El encadenado, tú. El que te encadenó, tu mismo. Cadenas, los límites.

miércoles, 5 de junio de 2013

Obra de Teatro para cinco personas. Pura comedia y hecha enteramente con humor.


La razón de por qué no robarle a un ciego
(Título Provisional)

Personajes

-Vendedor ciego y cojo de loteríaNecesita: Gafas de sol, una muleta, boletos de lotería y un fajo de billetes de monopoly , una hoja con boletos de lotería (recomiendo sacarla de Internet e imprimirla) y una cinta para colgarse la hoja del cuello, boleto de lotería hecho a mano que ponga, “Fecha de concurso, 7 de marzo de 1965, Premio de 100 millones de pesetas” (no hace falta ponerlo si el testigo se lo aprende de memoria), y un móvil.

-TestigoNecesita: ropa de calle.
-LadrónNecesita: una gorra o chaqueta con capucha, ropa de calle, y una cuchara.
-PolicíaNecesita: llevar ropa lo más parecida que pueda a un policía, el policía tine que disponer de una mesa en el escenario.
-AbogadoNecesita: chaqueta de traje, corbata, hoja con los cargos contra el ladrón, éstos son dos folios en los cuales pondrá, Robo a mano armada, intento de asesinato, asesinato, esto en el primero, en el segundo iría violación y escrito: dos Dos cartones de leche, cinco paquetes de azúcar y seis cajas de chocokripis. También llevará una tarjeta hecha a mano en la que por una cara tendrá “el payaso zapatones; el payaso para tus celebraciones”, y por la otra “ (El nombre del abogado), abogado”. Por último un móvil.



Las partes entre paréntesis y en rojo son acotaciones, no deben leerse pues son explicaciones para los actores de por dónde salir de escena o el tono que tienen usar en determinadas frases. Donde poner por ejemplo nombre de vendedor es porque ese nombre podéis cambiarlo por el que prefiráis.






1ª Acto
(El vendedor en mitad del escenario apoyado en su muleta mirando al público, llevará puesta las gafas de sol, y los boletos colgando del cuello y los billetes en el bolsillo, el boleto suelto tendrá que tenerlo pegado con cinta adhesiva por detrás de la hoja con los otros números, o puede tenerlo en el bolsillo)
(Por un lado aparece el Testigo, con uno de los billetes del monopoly en el bolsillo)

Testigo: Buenas tardes
Vendedor: (Se gira al lado contrario al Testigo) Buenas tardes
T: (Toca a Gabriel en el hombro y éste se gira hacia Carlos) Bueno, querría un número que acabe en 8, por favor.
V: De acuerdo (Coge el número suelto) aquí tiene.
T: (coge el número, y lo mira) Este no acaba en 8 (se lo devuelve)
V: Perdóneme (coge el número, lo pone tras los boletos que lleva colgando y le vuelve a dar el mismo) Aquí tiene su número.
T: (Coge el número) Este tampoco acaba en 8 (se lo devuelve)
V: Discúlpeme (repite el proceso anterior y le da el mismo número)
T: (enfadado) Oiga, me está dando todo el rato el mismo número.
V: (se enfada) Pero como quiere que vea qué número acaba en 8 si soy ciego.
T: Pues no sé… ¿los ciegos no tienen el oído más desarrollado?
V: (sigue enfadado) ¿y qué quiere? ¿Qué le pregunte al número a ver qué me dice?
T: (dudando) Pues no…Déjelo, deme ese número. (Dándole un billete del monopoly)
V: Aquí tiene (le da el número y coge el dinero)
T: (A regañadientes) Gracias






2ª Acto
(El Vendedor regresa al centro del escenario y mira de nuevo al público de frente)

(El Ladrón aparece por el lado contrario al que apareció el Testigo, tendrá puesta la gorra o la capucha, y la cuchara en el bolsillo)

Ladrón: Buenos días.
Vendedor: (El vendedor se gira al lado contrario) Buenos días (El Ladrón le toca la espalda y el cojo se gira) ¿Cómo está usted?
L: Pues ya ve.
V: Váyase a la mierda.
L: Vale, vale; perdón.
V: De acuerdo ¿Qué quiere?
L: Pues lo que quiero… (Saca la cuchara) es que me dé todo su dinero, voy armado y no tengo nada que perder.
V: (asustado) Vale, pero tranquilo. (Con voz normal) Un momento, ¿cómo sé que va armado?
L: (enfadado) ¿Acaso quiere que la clave mi afilada navaja para que se quede tranquilo?
V: No hace falta, me fío de usted.
L: (desesperado) Deme ya todo el dinero.
V: Tranquilo (saca los billetes del monopoly) aquí tiene, la próxima vez podría decir “por favor".
L: (Tranquilo) Gracias, pues ya sabe…no me persiga.
V: ¿sabe qué? Váyase a la mierda.

(El Ladrón sale corriendo por el lado derecho del escenario)








3ª Acto
(El Vendedor está solo en el escenario, cojea preocupado de un lado a otro del escenario, y comienza la parte que llamo: Un cojo y su monólogo)

-¡Oh no! ¿Y ahora qué hago?
(Para de cojear en el centro del escenario y mira hacia el público)
-¡Ya sé! Llamaré a mi abogado (saca el móvil)
-Hola soy Gabriel ¿puede ponerme con mi abogado? Gracias
Pausa
-¡Hola! Soy yo.
Pausa
Sí, ya sé que decir soy yo no es muy concreto. Soy su cliente ciego.
Pausa
¡No! No soy “Stevie Wonder”, ¡Soy Gabriel!
Pausa
Sí, ya sé que podía haber empezado diciendo mi nombre; pero lo importante es que me han robado y necesito que venga.
Pausa
No, no he probado a salir corriendo tras el ladrón.
Pausa
¿Cómo que por qué? Porque soy cojo
Pausa
¿Sí? Pues a mí no se me había olvidado, venga a la comisaría.
Pausa
(Enfadado) ¡No! No voy a echar una carrera, venga a la comisaría de una vez. (Cuelga y se sale del escenario farfullando, por el lado izquierdo)



4ª Acto
(En el extremo izquierdo estará El Policía apoyado en una mesa que se colocará ahí en dirección al otro extremo del escenario, y en ese extremo estará El Vendedor mirando al público)
(Entra El Abogado por el lado del  vendedor)

Abogado: Buenas tardes “Fulanito” (Aquí iría el nombre del vendedor)
Vendedor: (Se gira al lado contrario) Ya era hora de que llegaras
A: Estoy detrás (El vendedor se gira) Venga no perdamos más tiempo (El Abogado camina hacia el policía y el vendedor en dirección contraria) ¡Fulanito (nombre del vendedor)! ¡Que es por aquí! (El Vendedor regresa junto al abogado)
…………………………………………………………………………………………………………
(Ambos se acercan a la mesa del policía)

Abogado: Buenas tarde caballero
Policía: Sí, buenas tardes, pero dígame,(señala al vendedor) ¿Pistorius  no se supone que vive en Sudáfrica?
A: Já, muy bueno, ¿y es que usted no debería estar apalizando indignados?
P: Bueno vale, ¿Qué es lo que quieren?
A: Hemos venido a denunciar un robo
P: ¿Y usted quién es?
A: Su abogado aquí tiene mi tarjeta (Le da la tarjeta)
P: Aquí pone: “El payaso Zapatones, para todas sus celebraciones”
A: Ah sí, dele la vuelta.
P: (Gira la tarjeta) Aquí está: “”Paco” (nombre del abogado), abogado”
A: Sí así es, y este es mi cliente, Fulanito (Nombre del vendedor).
V: encantado
P: Y vienen por un robo, ¿no?
A: Bueno, entre otras cosas, aquí he recopilado todos los cargos cometidos contra mi cliente. (Le entrega la hoja con los cargos)
P: (coge la hoja y le echa un vistazo) (asombrado) ¿Todos estos cargos son verdad?
A: Sí, todo lo que pone en esa hoja es verdad, menos algunas cosas que no los son.
P: Veamos (hace que lee la hoja) “Robo a mano armada”, bueno eso está bien; “intento de asesinato”, supongo que queda claro que iba armado. (Le acerca la hoja al abogado) ¿Aquí pone “asesinato”?
A: Sí, como se puede imaginar eso no es verdad
P: (Pasa de hoja, y dice alarmado) ¿Esto de aquí es “violación”?
A: Eso tampoco, (mira al vendedor) ¿oh sí?
V: (indignado) ¡Pues claro que no!
P: Vale, ahora acláreme esto de aquí: “Dos cartones de leche, cinco paquetes de azúcar y seis cajas de chocokripis”
A: Ah sí, es que no me quedaba papel y algún lado tenía que escribir la lista de la compra.
P: Pues muy bonito, veamos cómo puedo ayudarle. ¿Me imagino que le atracó una sola persona, cierto?
V: Sí
P: (hace que anota) Bien ¿Hombre?
V: Sí
P: ¿Puede describirlo?
V: A ver, varón asiático, de un metro sesenta, cuarenta años más o menos… (Enfadado) ¿Pero cómo quiere que le describa si soy ciego?
P: Pues también es verdad ¿Y qué puedo hacer yo?
V: Antes le vendí un número a un hombre, puede que haya visto el robo
P: Bien, un testigo, ¿quién era?
V: No sé
A: En eso puedo ayudar yo, si queréis le llamo para que venga.
P: ¿Cómo puede usted saber quién es?
A: Fácil, en una obra de cinco personajes, no es muy difícil conocer al personaje llamado “Testigo”.
P: Pues llámele



5ª Acto
(El policía y el vendedor  se quedan en el sitio y el abogado se pone en el centro de escenario mirando al público; éste es un monólogo del Abogado)

(Saca el móvil)

-¡Hola! Soy “Paco” (Nombre del abogado)
Pausa
Sí, Zapatones. Mira, te llamo para que te pases un momento por la comisaría.
Pausa
No, no es porque estando borracho mearas un coche patrulla.
Pausa
No, tampoco es porque te recorrieras el barrio entero desnudo.
Pausa
Solo es para que vengas a testificar sobre un robo.
Pausa
Bueno te espero. (Se dirige otra vez hacia la mesa)
A: Ya viene
P: Un hombre muy peculiar me imagino
A: Sí, le tengo como futuro cliente










6ª Acto (Final)
(La escena permanece igual, pero por el extremo derecho del escenario aparece el Testigo)

Testigo: Buenos días, señor agente
Policía: Buenos días
Abogado: Pablo (nombre del Testigo), seré directo, ¿Viste cómo atracaban a Fulanito (nombre del vendedor) después de comprarle de que le compraras un número esta mañana?
T: No, nada más comprar el número me fui corriendo a casa para ver el sorteo
A: No es posible, el sorteo es dentro de un mes. Déjame ver el boleto
T: (Le da el número) ¿Ves? Fecha del sorteo: 7 de marzo
A: Aquí pone 7 de marzo de 1965
T: Ah claro, eso explica el por qué de que ponga que el bote sea 100 millones de pesetas. (Indignado) ¡Oiga! Pero eso es una estafa de vería detenerle (señala al vendedor)
P: A usted debería detenerle, pero por imbécil.
Vendedor: Pero sin testigo, ¿ahora qué hacemos?

(Tras esto el Ladrón aparece por el lado derecho del escenario, que llevará los billetes del monopoly consigo, y aparta a los demás para plantarse frente al Policía)

Ladrón: Señor policía vengo a denunciar una estafa.
P: Pues póngase a la cola.
L: ¡Pero lo mío es más urgente! Mire, yo voy tranquilamente por la vida, pensando que hay gente honrada en el mundo, pero cuando con ilusión y alegría atraco a un desconfiado minusválido, resulta que en vez de darme su dinero me dio un fajo de billetes del monopoly. ¡Del monopoly! ¿Se lo puede creer? (Deja el dinero sobre la mesa)
P: No puedo, (mira al vendedor) ¿Gabriel esa es la voz del atracador?
V: Sí, es esa es su voz.
P: Pues tome su dinero (Le da los billetes al vendedor) En cuanto a usted, (mira al ladrón) ¡Queda detenido!
L: ¿Pero por qué? ¡Si soy la víctima!
P: (Coge las manos del Ladrón y se las pone a la espalda) Mejor cállese (Salen por el lado izquierdo)
A: Bueno, caso resuelto, que haría usted sin mí (mirando al Vendedor)
V: (con sarcasmo) Cierto, es usted una máquina.
A: Bueno, no es por presumir, pero me he visto todos los episodios de “Scooby Doo”
V: Sí, ya se nota
A:En cuanto a mis honorarios...
V: (El vendedor le da los billetes falsos) Aquí tiene.
A: ¡Oh, qué generosidad! (Se va andando muy contento por el lado derecho del escenario)

T: Bueno ahora estamos solos,… ¿En cuánto a lo del número de 1965?
V: (cabreado) Anda deje ya lo del maldito número. (Se va cojeando muy cabreado del escenario por donde salió el abogado)
T: (El Testigo sigue al vendedor de cerca mientras va diciendo): Pero… Oiga… Escúcheme…No me ignore

Fin


Espero que les guste y les resulte útil si necesitan una representar una obra 













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